El que sueña que se muere, siente que se muere: cae en un abismo sin final; su pecho, de pronto, gime con tambores y tambores, pronto, saltan de su pecho. Cae. Fin y después, mira ya en su alrededor entre aliviado y extrañado. (Cuando alguien sueña que todo se acaba se acaba el sueño.) Texto: Mariano Garrido Ilustración: Miguel Garrido